Uno se pregunta si será que a los académicos de los Oscar® no les van las bandas sonoras que se alejan un tanto de lo tradicional. O al menos, tal parece que sea la tendencia este año, visto que en el quinteto final se echan en falta dos scores tan “minimalistas” como los soberbios de Nick Cave y Warren Ellis para “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford” (sinceramente, si no la mejor, una de las mejores del año), y la de Michael Brook, Kaki King y Eddie Vedder para “Hacia rutas salvajes”. ¿Será que todo lo que no sean orquestas, violines, cuerdas y vientos, chunda chunda (bueno, eso poco, porque, injustamente, las partituras de filmes de acción tampoco suelen ser muy apreciadas por la Academia), les parecerá escasamente serio a los venerables sabios cinematográficos?

Aunque, pensándolo bien, eso no debe de ser así. Lo malo es que, cuando les da por salirse de lo establecido y se ponen a reconocer lo pequeño o más o menos alternativo, se van al otro lado y cometen excesos como el de premiar dos veces seguidas a Gustavo Santaolalla por dos bandas sonoras tan simplonas como las de “Brokeback Mountain: En territorio vedado” (que bueno, ésta tenía un pase, aunque si vemos que se lo arrebató a pesos pesados como John Williams, Dario Marianelli o Alberto Iglesias, a uno le entra el sofoco) y, sobre todo, ese aburrimiento que es la música de “Babel”, uno no sabe qué es lo peor. A ver si al menos reconocen la frescura, dentro de lo tradicional, de Marianelli este año (afortunadamente, Santaolalla se ha dedicado poco en todo este tiempo al cine: debe de estar aún digiriendo, cual boa, su opípara y supongo que inesperada cosecha).
En la imagen: Zooey Deschanel y Casey Affleck en “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford” - Copyright © 2007 Warner Bros. Pictures, Virtual Studios, Plan B Entertainment y Scott Free Productions. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.
















