En uno de los documentales que encontramos en el DVD de “Gladiator (El gladiador)”, el compositor Hans Zimmer realiza una interesante reflexión sobre lo que supone escribir música de cine. «Componer… encontrar esa primera idea. Siempre dije lo mismo sobre el Oscar®. El Oscar® sería algo extraordinario si [con él] te diesen los primeros cuatro compases de la siguiente canción que debes componer […]. Te sientas ahí y te consumen las dudas en ti mismo y piensas que no puedes repetirlo, que eres un fraude y que deberías llamar ahora mismo al estudio para decirles, “búsquense un compositor de verdad. Yo no puedo hacerlo. No puedo”. Y de repente ocurre algo. No sé cómo ocurre, pero de repente hay algo ahí que es apropiado para esta película. Me sucede en todas las películas».

«Acabo de encontrar una cinta con ideas para “El rey león”. Hay 48 temas principales en ella. Y no eran malos, pero tampoco eran buenos. No eran lo adecuado para aquella película. Tengo material para una hora que nadie escuchará nunca que [escribí] para [”Gladiator (El gladiador)”] y que estaba casi bien, pero no lo bastante. Era como un traje que compras en unos grandes almacenes. Te sienta bien, pero no como un guante. Estoy hablando de trajes a la medida». Zimmer explica que, cuando compone, se involucra «en los personajes, lo que quizás no sea lo más saludable. A mi mujer le encantaría que sólo hiciese comedias de amor». Finalmente, confiesa que, aunque «se cuentan muchas historias sobre Hollywood y su crueldad con los compositores que acaban siempre derrotados», en su caso «nadie me exige tanto como me exijo yo mismo. Esto es lo que me gusta hacer y sólo tengo una vida para hacerlo. Es mejor que lo haga bien. Es mejor acertar».
En la imagen: Fotograma del documental “Hans Zimmer: Compositor de ‘Gladiator’” - Copyright © 2000 DreamWorks. Todos los derechos reservados.


