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Lunes 31 Diciembre 2007

Tras no estrenarse durante 2007 ninguna película cuya banda sonora haya compuesto, Gustavo Santaolalla (“21 gramos”, “Diarios de motocicleta”, “Brokeback Mountain: En terreno vedado”, “En tierra de hombres [North country]”, “Babel”) ya tiene dos nuevos trabajos en su agenda. Por un lado nos encontramos con “On the road”, la adaptación cinematográfica que Walter Salles prepara de “En el camino”, una novela de Jack Kerouac en la que sus protagonistas viajan por los Estados Unidos y México (seguramente muchos ya estarán temblando ante la posibilidad de que Santaolalla se lleve otro Oscar® a su casa por su labor en este filme).

Además, y según podemos leer en Upcoming Film Scores, este artista también se hará cargo de la banda sonora de “I come with the rain”, un largometraje de Tran Anh Hung (“Pleno verano”) que en parte cuenta con producción española. El filme nos relatará la historia de un detective que viaja a Hong Kong para encontrar al hijo de un acaudalado chino, dando la casualidad de que allí se topa con un asesino en serie cuyos actos fueron los que propiciaron que abandonara su oficio como policía de Los Ángeles. Los protagonistas de la cinta son Josh Hartnett, Elias Koteas, Byung-hun Lee, Takuya Kimura, Simón Andreu y Eusebio Poncela.

En la imagen: Gustavo Santaolalla recoge el Oscar® que ganó por “Babel” © 2007 Reuters. Todos los derechos reservados.

Viernes 28 Diciembre 2007

Aunque no es una de mejores cintas de animación de Disney, desde luego “Pocahontas” posee una calidad bastante superior a, por ejemplo, otras propuestas de dibujos animados que se estrenan en la actualidad. Cierto que algunos de sus pasajes son exageradamente infantiles (el protagonismo de los animales llega a ser agotador), pero el filme se deja ver con agrado y, cómo no, cuenta con una soberbia banda sonora del oscarizado Alan Menken. La mayoría de las canciones desprenden una incontestable hermosura, tal y como se puede comprobar en «Just around the ribervend», «Listen with your heart» o, por supuesto, «Colors of the wind».

Particularmente llamativa me parece «Mine, mine, mine», una lucida canción coral que se convierte en todo un contraste entre las opuestas formas de pensar del gobernador y de John Smith, incidiéndose en el asunto de la disparidad en los dos oscuros temas que llevan por título «Savages». Bajo mi punto de vista, la parte instrumental de “Pocahontas” se convierte en lo mejor de la banda sonora, siendo una sorpresa encontrarnos con cortes que desarrollan con elegancia los temas principales de la película (uno de ellos es utilizado posteriormente en la canción de los títulos de crédito finales). Sin embargo, donde en verdad Menken nos deja completamente conmovidos es en la conclusión del filme, un precioso y triste broche de oro para una magistral partitura.

En la imagen: Fotograma de “Pocahontas” © 1995 Walt Disney Pictures. Todos los derechos reservados.

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Jueves 27 Diciembre 2007

Aunque no son pocos los que consideran que las mejores bandas sonoras que James Newton Howard ha compuesto para M. Night Shyamalan son las que escribió después de la exitosa “El sexto sentido” (“El protegido”, “Señales”, “El bosque”, “La joven del agua”), personalmente disiento con esta opinión. Aquí, la partitura de este autor se acopla a la perfección a las imágenes que nos muestra el realizador y, aunque es verdad que en ocasiones nos topamos con algún pasaje en el que no falta el típico y abrupto susto de rigor, en general su obra capta los profundos sentimientos que se esconden en la trama.

Así, existe un tema que recorre toda la banda sonora y cuya intensidad aumenta en los momentos cruciales de la película, no tanto en los relacionados con los fantasmas sino en aquéllos en los que la música sirve de ayuda para desnudar el alma de los personajes. Son piezas que, dentro de su melancolía e intimismo, resultan hermosas, tal y como sucede en los magníficos minutos finales de la cinta. Se trata, en definitiva, de un trabajo que aúna con pericia la historia de terror que en principio se nos narra con el apasionante relato humano que se desarrolla a lo largo de su metraje.

En la imagen: Haley Joel Osment y Bruce Willis en “El sexto sentido” © 1999 Barry Mendel Productions, Hollywood Pictures, The Kennedy/Marshall Company y Spyglass Entertainment.

Miércoles 26 Diciembre 2007

Aunque ya había trabajado para el cine en “The young americans”, no hay duda de que “Stargate” es la película que hizo que la mayoría de los amantes de las bandas sonoras descubrieran el talento de David Arnold, un compositor cuyo nombre ahora mismo está asociado a la saga del agente 007. Para la popular cinta de Roland Emmerich, cuyo universo se ha desarrollado muy bien en la pequeña pantalla (”Stargate: SG-1″, “Stargate: Atlantis”), Arnold escribió una partitura orquestal repleta de vigorosos temas, fundiéndose todos ellos de una manera muy natural con las imágenes. Desde luego, se trata de un trabajo especialmente meritorio, sobre todo para un artista que estaba iniciándose en la música de cine.

La fanfarria que se convierte en el tema central de la película es una auténtica maravilla, utilizando una pegadiza melodía que se repite con distintos arreglos a lo largo de la película, siendo particularmente hermoso cuando se utiliza en el momento en el que se abre el Stargate. Otro bello pasaje musical es el que nos describe la historia de amor entre Daniel Jackson y Sha’uri, mientras que las tenebrosas notas que acompañan a Ra se adecúan perfectamente a la villanía del personaje. Finalmente, resaltar la magnífica utilización de los coros en el tramo final de la cinta.

En la imagen: Fotogramas de “Stargate” © 1994 Canal+, Carolco Pictures y Centropolis Film Productions. Todos los derechos reservados.

Lunes 24 Diciembre 2007

Si hay una película por la que Bill Conti ha obtenido una incuestionable fama, ésa es “Rocky”, para cuya última entrega también ha escrito su música. Por lo demás, el gran público probablemente sepa de la existencia de este autor gracias a que habitualmente conduce la orquesta en numerosas galas de los Oscar® y porque es el responsable de algunos de los reconocibles temas centrales de populares series de televisión, caso de “Falcon Crest”, “Norte y Sur” o “Los Colby” (los que menos, seguramente reconocerán sus aciertos en títulos como “Evasión o victoria” o “Karate kid”). En todo caso, es obvio que no nos hallamos ante un compositor regular, sobre todo porque en los últimos años no es que se prodigue demasiado en la gran pantalla.

“Masters del Universo” es una de las películas en las que colaboró en su día y, a pesar de que el filme no era gran cosa (cosas peores he visto en mi vida), puso todo su empeño para engalanarlo con una partitura original verdaderamente aparatosa. Ya en los títulos de crédito iniciales escuchamos una poderosa fanfarria que, cierto, puede que nos recuerde a las de John Williams, pero es que eso es seguramente lo que querían los responsables de esta singular producción protagonizada por Dolph Lundgren, Frank Langella y Courteney Cox que, según algunas fuentes, costó alrededor de 22 millones de dólares, recaudando unos 17 en los Estados Unidos. No faltan los temas que describen a ciertos personajes (Skeletor) o incluso artefactos (la llave cósmica) y, a pesar de que no es una gran obra (tampoco pretende serlo), sí nos muestra una colección de ruidosas piezas orquestales que tienen mucho que ver con el tipo de música que los productores demandaban en los 80 para este tipo de largometrajes.

En la imagen: Cartel de “Masters del Universo” © 1987 Golan-Globus Productions y Edward R. Pressman Film. Todos los derechos reservados.

Viernes 21 Diciembre 2007

Aunque no soy un especial devoto de la obra de John Scott, un autor que, para ser justos, no ha tenido toda la suerte que debiera en la industria cinematográfica (en la pequeña pantalla ha obtenido importantes reconocimientos gracias a sus colaboraciones en los documentales de Jacques Cousteau), es imposible rendirse ante la calidad de algunas de sus obras (por supuesto, la irregularidad de otras es también algo manifiesto, aunque, con propuestas como “Estrella del norte”, es difícil inspirarse). Si tuviera que quedarme con una de ellas, no hay duda de que se trataría de “El final de la cuenta atrás”, una cinta de ciencia-ficción en la que un portaaviones y su tripulación se ven envueltos en una extraña tormenta, siendo transportados en el tiempo, en concreto al año 1941 y justo antes de que se produzca el ataque a Pearl Harbor.

Si algo destaca de “El final de la cuenta atrás” es su tema principal, una brillante pieza heroica que se utiliza en diversos pasajes de la película, si bien con distintos arreglos (personalmente me quedaría con el que se utiliza cuando los modernos aviones estadounidenses salen al encuentro de los cazas nipones). Otro corte que enseguida llama la atención del espectador es el que escuchamos en el instante en el que Richard Tideman entra en escena, un individuo al que no le vemos el rostro pero que, gracias a la partitura de Scott, enseguida adivinamos que jugará un importante papel en la historia. Finalmente, la música romántica que nos describe la relación entre Laurel y Owens es sencillamente deliciosa, introduciéndola el compositor de una manera muy inteligente, ya que la enlaza con la del misterioso Tideman, cuya identidad se descubrirá durante la conclusión de la cinta.

En la imagen: Carátula del DVD de “El final de la cuenta atrás” © 1980 Bryna Productions y Polyc International BV. DVD distribuido en España por Manga Films. Todos los derechos reservados.

Jueves 20 Diciembre 2007
Escrito por Joaquín R. Fernández el 20.12.07 a las 8:35
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Una de las preguntas que se hacen numerosos espectadores tras ver una película es la siguiente: ¿qué canción era ésa? Por supuesto, una buena fuente de información para poder encontrar la respuesta a dicho interrogante es la Internet Movie Database, una página en la que cada largometraje tiene un apartado dedicado a los “Temas musicales” que aparecen en el mismo. Por ejemplo, cogemos la película “Encantada: La historia de Giselle”, que tan bien ha funcionado en la taquilla de nuestro país, y vamos a la web anteriormente mencionada, encontrándonos con todas las canciones que aparecen en la cinta (por supuesto, cuanto mayor sea la popularidad del filme en cuestión, más completos serán los datos que aparezcan sobre él).

Ahora bien, ¿y qué hay de la música que escuchamos en los tráilers de las películas? Muy sencillo, todos aquellos que quieran averiguar este dato tan sólo tiene que visitar Soundtrack.net, pues disponen de una base de datos en la que van incorporando los nombres de las bandas sonoras que se utilizan para adornar las primeras imágenes de un largometraje que aún no se ha estrenado. Vayamos a por otro ejemplo. Así, ayer mismo llegó a la cartelera “Soy leyenda” y, meses atrás, ya pudimos echarle un vistazo a algunos de sus tráilers. Acudimos a la anterior página y comprobaremos los diversos cortes, por muy pequeños que sean, que se han empleado en el montaje sonoro de los mismos. Como curiosidad, señalar que en un apartado de la web tienen un listado con las músicas a las que más se recurren a la hora de confeccionar estos avances.

En la imagen: Detalle de la web Soundtrack.net © 2007 SoundtrackNet. Todos los derechos reservados.

Miércoles 19 Diciembre 2007

Si la cosa no se tuerce, habrá que convenir en que el francés Alexandre Desplat está llamado a grandes cosas en el campo de las bandas sonoras. Que en tan sólo quince días se hayan sucedido tres estrenos que cuentan con su colaboración (“La brújula dorada”, “Deseo, peligro” y “Mr. Magorium y su tienda mágica”) es sólo el último eslabón de una cadena de composiciones que sorprenden, en primer lugar, por su abundancia, y en segundo lugar, por su altísima calidad. Desde luego, es difícil quedar decepcionado cuando la música de una película viene firmada por Desplat.

Sin embargo, hay que decir que el nivel que alcanza en “Deseo, peligro” (cuyo score recuerda en algunos momentos al de “El velo pintado”, otra composición de Desplat) y en “Mr. Magorium y su tienda mágica” es de antología. De hecho, no resulta desproporcionado situar ambas propuestas entre lo mejor que ha dado el género en este año, y su ausencia en las nominaciones de los Globos de Oro (ganó el del año pasado por, precisamente, “El velo pintado”) sólo puede ser calificada como injusta. Incluso, no deja de resultar curioso que fuera nominado al Oscar® por “The queen (La reina)”, una partitura que, si bien acertada, no llegaba a los niveles de las que aquí mencionamos. Esperemos que los miembros de la Academia tengan a bien reparar este olvido e incluyan la de “Deseo, peligro” entre las dignas de competir por la estatuilla. Y sigamos bien atentos a los trabajos que nos brinde en el futuro este prodigioso autor.

En la imagen: Joan Chen en “Deseo, peligro” - Copyright © 2007 Focus Features, River Road Enternainment y Haishang Films. Foto por Cham Kam Chuen. Distribuida en España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.

Martes 18 Diciembre 2007

Tras haber colaborado con Tim Burton en “La gran aventura de Pee-wee” y “Bitelchus”, el nombre de Danny Elfman empezó a ser conocido por el gran público gracias a su siguiente trabajo conjunto: “Batman”. Muchos pensaban que a este compositor le resultaría imposible volver a crear una obra tan sobresaliente como aquélla, pero, sin embargo, fue algo que consiguió con “Eduardo Manostijeras”, una maravillosa banda sonora que se ajusta con una exquisita elegancia a las imágenes que nos muestra su realizador. Ya desde los títulos de crédito iniciales, con una brillante pieza en la que se emplean con tiento los elementos corales, el espectador se queda fascinado con la música de Elfman.

Más delicado es el siguiente tema, una auténtica joya que escuchamos al tiempo que observamos por primera vez al protagonista de la historia una vez que la cámara se va acercando al que es su hogar. Desde luego, Elfman consigue introducirnos de lleno en este fabuloso cuento de hadas y crea el ambiente adecuado para que entendamos el tono general de la película. No faltan otras fantásticas piezas que describen muy bien algunos pasajes de la narración, caso de la música que nos presenta el barrio en el que reside Peg o el tema del corte de pelo de las vecinas y de sus mascotas. “Eduardo Manostijeras” es, de todas las partituras que ha hecho, una de las que más le gustan al compositor: «había estado haciendo muchas bandas sonoras caóticas, rimbombantes, pesadas, un poco dementes, así que algo que me permitiese permanecer en el contexto de estas melodías tan sencillas era algo que significaba mucho para mí».

En la imagen: Fotograma de “Eduardo Manostijeras”. Danny Elfman en “Los mejores clips” © 1990 20th Century Fox Home Entertainment. Todos los derechos reservados.

Lunes 17 Diciembre 2007

De más que interesante se puede calificar el artículo que ha publicado Variety sobre el uso que en la actualidad hacen de la música de cine la mayoría de realizadores y compositores. Según parece, hoy en día se opta más por una utilización más contenida de las bandas sonoras originales. Es lo que ha hecho Carter Burwell en “No es país para viejos”, donde, como mucho, tan sólo durante unos 15 minutos escuchamos algo de música, careciendo ésta de cualquier componente melódico. Incluso John Powell, habituado a crear obras de gran contundencia sonora, explica que «he tenido que escribir un montón de partituras que son muy sutiles porque más y más directores sienten que es mejor».

Varios son los artistas que durante este año han compuesto bandas sonoras que precisamente no destacan por ser excesivamente altisonantes. En Variety mencionan a Mark Isham (“Un cruce en el destino”, “En el valle de Elah”, “Leones por corderos”), David Shire (“Zodiac”) o incluso a James Newton Howard (“Michael Clayton”, “The great debaters”). Personalmente considero que, al igual que el empleo de manidas fanfarrias puede resultar un tanto artificial, también llega un momento en el que el espectador se cansa de escuchar frías partituras que casi parecen una recopilación de sonidos en vez de una pieza musical.

En la imagen: Cartel de “No es país para viejos” © 2007 Paramount Classics, Miramax Films y Scott Rufin Productions. Todos los derechos reservados. Cartel de “Michael Clayton” © 2007 Samuels Media, Castle Rock Entertainment, Mirage Enterprises y Section Eight. Todos los derechos reservados. Cartel de “En el valle de Elah” © 2007 Warner Independent Pictures, Nala Films, Summit Entertainment, Samuels Media y Blackfriars Bridge. Todos los derechos reservados.