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Jueves 29 Noviembre 2007

No hay duda de que Disney, Jerry Bruckheimer y Gore Verbinski acertaron de pleno a la hora de sacar adelante una trilogía como “Piratas del Caribe”, al menos si tenemos en cuenta sus recaudaciones a nivel mundial. No obstante, lo mismo se puede decir de su banda sonora, compuesta en la primera película de la saga por Klaus Badelt y en las siguientes por Hans Zimmer, quien fue ayudado en esta tarea por buena parte de sus habituales colaboradores. Su música se ha hecho tan popular que el próximo 4 de diciembre se lanzará un recopilatorio muy especial que llevará el pomposo título de “Pirates of the Caribbean: Soundtrack Treasures Collection”.

La caja contiene los discos con la música de “Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra”, “Piratas del Caribe: El Cofre del Hombre Muerto” y “Piratas del Caribe: En el fin del mundo”, siendo su contenido idéntico al de las ediciones ya existentes en el mercado. Sin embargo, los aficionados a la obra de Hans Zimmer disfrutarán de lo lindo con el cuarto compacto, puesto que contiene la primera demo que este compositor escribió para la segunda entrega de la saga (por supuesto, también nos toparemos con un montón de mezclas inéditas). Finalmente, el pack se completa con un DVD que incluye un documental dedicado al mencionado Zimmer y a cómo se hizo la música.

En la imagen: Carátula y caja de “Pirates of the Caribbean: Soundtrack Treasures Collection” © 2007 Walt Disney Records. Todos los derechos reservados.

Martes 27 Noviembre 2007

No hay duda de que en los últimos años los Oscar® han generado no pocas controversias entre los aficionados a las bandas sonoras al comprobar qué películas y compositores han obtenido una estatuilla en detrimento de otros títulos y artistas que probablemente se lo merecían más. Ahí está el reciente caso de Gustavo Santaolalla, quien ya se ha llevado dos galardones a casa por sus trabajos en “Babel” y en “Brokeback Mountain: En terreno vedado”. ¿De verdad se merecía semejantes premios? ¿No será que los académicos consideran una categoría menor la de Mejor Banda Sonora y votan a unos largometrajes que no tienen intención de recompensar en otros apartados?

Desde luego, eso es lo que parece, sobre todo cuando observamos un tanto pasmados que obras muy superiores de compositores tan reputados como John Williams o Thomas Newman son ignoradas por la Academia. Echándole un vistazo a la lista de premiados de la última década, al menos sí nos topamos con bandas sonoras que realmente merecían ganar un Oscar®, de tal modo que me parece muy bien que lo consiguieran “Descubriendo Nunca Jamás”, de Jan A.P. Kaczmarek, “El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey”, de Howard Shore o “El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo”, de nuevo del mencionado Shore. No tengo nada contra Santaolalla, pero, buf, menos mal que en 2007 no ha estrenado ninguna película… A su favor hay que decir que muchísimo peor fue lo que sucedió en la gala de 1998 con “Full monty”, cuya música, es un decir, venía firmada por Anne Dudley.

En la imagen: Fragmento del cartel de “Babel” © 2006 Anonymous Content, Zeta Film y Central Films. Todos los derechos reservados. Fragmento del cartel de “Brokeback Mountain: En terreno vedado” © 2005 Focus Features y River Road Entertainment. Todos los derechos reservados.

Lunes 26 Noviembre 2007

Tras la decepcionante música de “Piratas del Caribe: El Cofre del Hombre Muerto”, Hans Zimmer se esmeró un poco más a la hora de componer la partitura de la película que cierra esta exitosa trilogía. Jerry Bruckheimer es un productor que siempre ha confiado en él y, de hecho, opina que «Hans es uno de esos artistas que siempre crea algo nuevo y diferente […]. Es un compositor brillante de melodías maravillosas. Piensa en el tema de “Piratas”, que se oye en todas partes. Para la tercera creó temas nuevos», si bien es cierto que los que se utilizan con mayor profusión son los que ya conocíamos de anteriores entregas, aunque con algunos acertados arreglos.

En todo caso, Zimmer explica que estuvo «más de una hora componiendo nuevas melodías. Es la tercera, así que queremos hacer un buen trabajo, y tenemos muchas ideas que comentamos desde hace tres años […]. En ésta, uso más instrumentos que no forman parte de la orquesta». Sin embargo, lo que de verdad destaca de la banda sonora de esta cinta es una pieza que, con sus aires melancólicos, casi parece querer adelantarnos cuál será el final de “Piratas del Caribe: En el fin del mundo”: «algo diferente en esta película es que creamos un tema que crea un todo, que te lleva en ese viaje. Y todos los viajes son intrínsicamente románticos».

Hans Zimmer en el documental “El maestro pirata: La música de Hans Zimmer” © 2007 Buena Vista Home Entertainment. Todos los derechos reservados.

Viernes 23 Noviembre 2007

Ahora que se estrena “Encantada: La historia de Giselle”, es un buen momento para hablar de Alan Menken, un compositor de incuestionable talento que nos ha brindado algunas de las mejores bandas sonoras de las últimas décadas. Su propio padre, Norman, explica que «cuando Alan tenía dos o tres años, si yo tocaba algo, él entonaba la nota perfectamente», una prueba de que ya desde pequeño demostraba una gran interés por la música. «Empezó con el piano y luego se pasó al violín. Fue su profesor de violín el que le animó a componer», aclara su madre Judy. Aunque hizo un curso para ingresar en Medicina en la New York University (buena parte de su familia es dentista), enseguida se introdujo en los ambienes adecuados para actuar en clubs y escribir canciones.

Posteriormente comenzaría a crear musicales junto al fallecido Howard Ashman, obteniendo un notable éxito con ellos. De hecho, Menken cuenta que «Disney le propuso varios proyectos [a Ashman]. Uno era “La Sirenita”, un musical de animación […]. Todos los clásicos de Disney estaban saliendo en vídeo […]. Debíamos crear una película que estuviera a la altura de las otras. Era una oportunidad increíble y se inició un capítulo de mi vida […]. Nuestro trabajo consistía […] en dar un aire de musical contemporáneo a la animación de Disney». Posteriormente llegarían la fabulosa “La Bella y la Bestia”, “Aladdín”, “Pocahontas” y “El jorobado de Notre Dame” (probablemente su obra maestra), iniciándose su declive con “Hércules” y consumándose en “Zafarrancho en el rancho”. En todo caso, ahí están los ocho Oscar® que ha conseguido a lo largo de su carrera y que en su momento provocó que la Academia separara las bandas sonoras para comedias y musicales de las dramáticas, puesto que temían que Menken acaparara demasiados galardones durante un largo número de años. «Lo principal es que quiero que el público se quede con algo, que después de oír la canción sigan recordándola. Tiene que ser evocadora y memorable. Tiene que ser algo que, una vez lo han oído, les pertenece», concluye el compositor.

En la imagen: Alan Menken en el documental “Alan Menken: Repaso de su obra musical” © 2005 Buena Vista Home Entertainment. Todos los derechos reservados.

Martes 20 Noviembre 2007

La polémica ha rodeado en los últimos años al autor de la banda sonora de “Titanic”, puesto que no cesa de utilizar en sus trabajos algunas piezas que ya aparecían en otras de sus películas o incluso que ni siquiera había escrito él. Uno de los casos más curiosos es el de “El hombre bicentenario”, filme de Chris Columbus que fracasó en la taquilla (quién nos iba a decir que, poco después, este realizador se haría cargo de “Harry Potter y la piedra filosofal”). El caso es que este largometraje no sólo cuenta con una partitura que se ajusta muy bien a las imágenes, sino que además su edición en disco resulta muy agradable de escuchar.

Ahora bien, causa sorpresa el descaro de James Horner a la hora de utilizar determinadas piezas musicales y, de hecho, no es de extrañar que algunos incluso lleguen a irritarse por ello. Así, el compositor parece haber confeccionado un recopilatorio de obras pasadas, caso de “Sneakers: Los fisgones”, “Deep impact”, “La historia de Spitfire Grill” o hasta “Braveheart”. Insisto, quien no conozca las anteriores partituras de este autor se encontrará con una música que captura las emociones de los personajes, pero los aficionados a las bandas sonoras estarán un tanto cansados de la manera de trabajar de Horner, especialmente si tenemos en cuenta que, unos años después, volvió a utilizar el tema de los créditos iniciales de “El hombre bicentenario” en “Una mente maravillosa”.

En la imagen: Fotograma de “El hombre bicentenario” © 1999 1942 Pictures, Columbia Pictures, Laurence Mark Productions, Radiant Productions y Touchstone Pictures. Todos los derechos reservados.

Viernes 16 Noviembre 2007

Si hay algo que me resultó llamativo de la indiferencia con la que muchos recibieron en su día la primera entrega de la epopeya galáctica de George Lucas, es que semejante frialdad también se contagiara a su banda sonora. Por supuesto que la música que John Williams compuso para “Star Wars. Episodio I: La amenaza fantasma” recibió todo tipo de elogios, pero es justo reconocer que al principio éramos muchos los que echábamos de menos un mayor uso de las composiciones de la trilogía original. Con la perspectiva que da el tiempo, me atrevo a afirmar que nos hallamos ante una banda sonora superior a la de “Star Wars. Episodio II: El ataque de los clones” y a la de “Star Wars. Episodio III: La venganza de los Sith”, no ya por los arreglos que el director tuvo que hacer en las partituras de estas últimas para adecuarlas a ciertos cambios de última hora en el montaje de las películas, sino porque el primer capítulo de la saga era todo un festival de prodigiosas piezas temáticas.

Situaciones y personajes contaban con músicas originales, algo que se echa en falta en el episodio segundo y tercero de la serie. Aquí, sin embargo, nos topamos con vigorosas fanfarrias que ya forman parte de la mitología de “Star Wars”, con cuidadas pistas que nos transmiten el carácter de ciertos personajes y, sobre todo, con un prodigioso tema coral que se convirtió en todo un emblema de la nueva trilogía y en la prueba de la maestría de John Williams. Como el propio George Lucas le decía a uno de sus colaboradores mientras observaba un montaje de una de las escenas del filme antes de que éste se estrenara: «recuerda que a fin de cuentas, John, no estás mirando el fondo. No estás mirando las vainas. Estás escuchando la música».

En la imagen: John Williams en el documental “El principio” © 2001 Lucasfilm y 20th Century Fox Home Entertainment. Todos los derechos reservados.

Miércoles 14 Noviembre 2007

Tras haberse celebrado con éxito tres ediciones del Congreso Internacional de Música de Cine “Ciudad de Úbeda”, sus organizadores han confirmado que la cuarta se llevará a cabo entre el jueves 10 y el domingo 13 de julio de 2008. El período de pre-inscripción ya se ha iniciado, así que aquél que desee asistir al evento ya puede apuntarse a través de su web oficial, obteniendo para ello una serie de ventajas («seleccionar uno mismo la localidad para disfrutar en el Patio del Hospital de Santiago del concierto; participar en sorteos exclusivos; un puesto prioritario para la sesión de firmas, además de asegurar el conseguir un ejemplar del DVD que, por gentileza de JMB Karonte, se editará con el concierto íntegro de la pasada edición, en el que se incluye música de John Debney, Javier Navarrete, Pascal Gaigne, Marc Vaillo, Roque Baños, David Arnold, John Powell y nuestro Presidente de Honor de este año, Bruce Broughton, interpretada por la Orquesta Filarmonia»).

Uno de los momentos que sin duda marcaron a los participantes de este congreso fue la presencia en 2006 de Basil Poledouris, el creador de una banda sonora que incluso ha adquirido una gran popularidad entre el gran público (“Conan el bárbaro”) y que falleció meses después de comprobar el cariño que le profesaban sus admiradores. De momento, se sabe que en la edición de 2008 participarán los compositores Bruce Broughton (“Silverado”, “El secreto de la pirámide”) y John Scott (“Greystoke: La leyenda de Tarzán, el rey de los monos”), aparte del productor discográfico Robert Townson.

En la imagen: Logotipo del Congreso Internacional de Música de Cine “Ciudad de Úbeda” © BSOSpirit. Todos los derechos reservados.

Martes 13 Noviembre 2007

No hay duda de que “La princesa Mononoke” es una de las mejores bandas sonoras que Joe Hisaishi ha compuesto para ese genio de la animación llamado Hayao Miyazaki, siendo imposible no resistirse a su emotivo y melódico tema central. Piezas de acción se combinan con otras de un preciosista intimismo, integrándose en las imágenes con una deliciosa naturalidad, algo que también sucede con las dos canciones que escuchamos a lo largo de la película. Una de ellas refleja la filosofía de vida de las empleadas de Lady Eboshi, mientras que otra sirve para describirnos a Ashitaka. La música que se emplea para acompañar a los Kodamas es otra de las genialidades que Hisaishi se saca de la manga, un magnífico ejemplo de cómo una banda sonora puede captar a la perfección el carácter de unos personajes, por muy extravagantes que éstos sean.

Hisaishi se fijó en unos bocetos escritos por el director para crear sus maquetas y, a partir de ahí, componer la banda sonora. «La música es abstracta por naturaleza», comenta el artista. «Si se intenta explicar qué se quiere de forma verbal, no se entiende. Cuando se pone sonido, se puede decir que se quiere tocar con más intensidad o lo que sea. Entonces, se pasa de lo abstracto a lo concreto, lo que acaba siendo cada vez más limitador para el compositor». «Yo sabía muy bien por qué Miyazaki quiso hacer esta película en este momento. Yo quería expresar sus sentimientos a través de la música. En la música que he hecho en el pasado, he intentado acercarme a los sentimientos del público y al ambiente de la pantalla. Pero esta vez, me he contenido. He adoptado un enfoque muy distinto al de mi música anterior».

En la imagen: Joe Hisaishi en el documental “Cómo se hizo ‘La princesa Mononoke’” © 2003 Buena Vista Home Entertainment. Todos los derechos reservados.

Viernes 9 Noviembre 2007

Cuando en un proyecto la música cobra una especial relevancia, ésta comienza a gestarse incluso antes de que se inicie el rodaje del largometraje en cuestión. Eso es lo que ha sucedido, por ponerles tan sólo un ejemplo, en la etapa en la que Disney y Alan Menken colaboraban en no pocas y brillante cintas de animación (pronto sabremos qué es lo que ha hecho este último en “Encantada: La historia de Giselle”). El próximo mes de diciembre llegará a nuestras pantallas “August Rush”, una película en la que precisamente la banda sonora cobra una singular importancia. Mark Mancina es su compositor y ha tenido que escribir una serie de piezas que se pudieran interpretar al tiempo que se llevaba a cabo su filmación.

En la página oficial de este artista tenemos acceso a algunos de los temas musicales de “August Rush”, destacando su curiosa fusión entre lo clásico y lo moderno (conviene recordar que el protagonista es hijo un guitarrista y de una violonchelista, de ahí el uso que se hace de, entre otros, estos dos instrumentos musicales). Hoy mismo se celebrará un concierto en el New York City Center en el que, aparte del propio Mancina, intervendrán Jonathan Rhys Meyers, Freddie Highmore, Keri Russell, John Ondrasik, John Legend, David Crosby, The Berklee College of Music Symphony, Impact Repertory Theatre, Jamia Simone Nash, Leon Thomas II y algún invitado sorpresa que todavía no se ha desvelado. Además, los más curiosos pueden introducirse en la web de la película y mezclar ellos mismos las pistas de sonido del tráiler.

En la imagen: Freddie Highmore y Robin Williams en “August Rush” © 2007 Southpaw Entertainment y CJ Entertainment. Distribuida en España por A.Zeta Cinema. Todos los derechos reservados.

Miércoles 7 Noviembre 2007

Aunque la banda sonora de “Spider-Man 3″ no me fascine de una manera especial, he de reconocer que cuenta con algunas piezas realmente vigorosas y otras que sorprenden por su acertada melancolía e intimismo (me refiero, cómo no, al sobresaliente pasaje en el que observamos la creación del Hombre de Arena, instante que se ve acompañado por la poética música de Christopher Young). El propio compositor explica por qué le fue tan sencillo aceptar este proyecto: «tuve una experiencia maravillosa con Sam Raimi en “Premonición” y, sin ver una sola toma de “Spider-Man 3″, ya sabía lo que esperar. Ésa era una de las cosas que me volvían loco por trabajar con él en “Spider-Man 3″. Su mundo y el mío son iguales. Cortados por el mismo patrón».

Sobre su método de trabajo, el compositor explica lo siguiente: «he visto la película un par de veces, una o dos, y lo que suelo hacer es dar vueltas con la película en la cabeza, una semana, si tengo tiempo, y apunto en un casete cualquier idea que se me ocurra. Lo tengo todo el tiempo conmigo. Lo canturreo, lo toco en el piano, y culmina en un conjunto de ideas temáticas. Luego, hago que todo encaje, es hora de enfrentarse a la música o a la película y ver si funcionan». Además, añade que «un requisito es ser capaz de improvisar. Yo lo hago porque, afortunadamente, cuando aparezco en escena ya sé lo que Sam quiere». «Si creas algo con éxito en tu cabeza, puedes confiar en que va a sonar bien en el escenario. Cuando salgo al escenario, conozco cada indicación, porque yo la he escrito y he ideado su orquestación en mi cabeza. Soy responsable de decidir qué están haciendo las flautas, qué hacen los vientos, los saxófonos bajos que tenía para el tema de El Hombre de Arena…».

En cuanto a otra de las piezas de la que más se siente orgulloso, el autor de la música explica lo siguiente: «cuando aparece el tema que propuse para el Spider-Man negro, es uno de esos momentos fantásticos. Surgió rápidamente, vi la imagen y fui corriendo al piano, fue la primera idea que tuve. Es sorprendente, porque normalmente durante estos procesos de gestación temática el 99 por ciento de lo pensado nunca aparece en la película». Por desgracia, el compacto que se ha puesto a la venta de esta banda sonora no incluye la partitura original de Christopher Young.

En las imágenes: Christopher Young en el documental “La ciencia del sonido” © 2007 Sony Pictures Home Entertainment. Todos los derechos reservados.